Mariano Fresco, del diario Cronista.com, escribió sobre casos emblemáticos e historias particulares de bodegas boutique. Entre ellas decidió destacar a nuestra Bodega. No te pierdas la reseña completa:
En el Nuevo Mundo del vino, el término boutique sigue de moda. En la última década se lo ha escuchado con mayor frecuencia en ferias, catas, festivales. Pero así como está en boca de todos, también genera confusión. ¿Qué significa que una bodega sea boutique? ¿Qué requisitos debe cumplir para entrar en esa categoría? ¿Se trata de un atributo que se asocia con la calidad o con la cantidad elaborada?
Hace 6 años, Iacopo Di Bugno y Mario Pardini, dos jóvenes toscanos apasionados por el vino, desembarcaron en Mendoza. Y, desde que pisaron suelo cuyano, soñaron con tener su propia bodega en el Nuevo Mundo. Así nació el ambicioso Proyecto Ave, un emprendimiento boutique de filosofía y estilo italiano en la Argentina que, inmerso en una finca de ensueño de 40 hectáereas, en la prestigiosa zona de Perdriel, cuenta con el respaldo enológico del winemaker Alberto Antonini.
“Es un proyecto de vida. Desde que llegamos, quisimos quedarnos a vivir aquí para entender lo que estaba pasando con el vino en la Argentina. Y quisimos ser parte del renacimiento vitivinícola del país. Somos toscanos e imprimimos el sello de esa región en nuestros vinos, que hablan de nuestra identidad, por ejemplo, por su acidez acentuada, típica de los varietales toscanos”, explica Di Bugno. Lo paradójico es que Ave apuesta fuertemente al malbec y también propone un novedoso torrontés, de estilo moderno: es decir, se centra en las variedades emblemáticas de la Argentina.
Pero, lo más destacado es su etiqueta ícono bautizada Memento, que combina siete variedades (malbec, bonarda, tempranillo, cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot y syrah).
“Arrancamos con 5 mil botellas; ahora estamos en las 150 mil y nuestro objetivo final es llegar a las 230 mil. Culturalmente, no estamos acostumbrados a realizar más volumen. Nuestro proyecto tiene que permanecer boutique porque, de lo contrario, perdería su alma”, concluye Di Bugno.
